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Ábalos critica al Gobierno por su gestión y menciona su condena desde prisión
El exministro reprocha pasividad a Sánchez y culpa al PP de su encarcelamiento.
Publicado: 4 de noviembre de 2026, 15:42
José Luis Ábalos, exministro de Fomento, ha criticado públicamente al Gobierno de Pedro Sánchez por su gestión en el área de transportes, especialmente tras el accidente ferroviario de Urda, que causó 69 muertes. Desde su encarcelamiento, donde cumple una condena de 24 años por diversos delitos de corrupción vinculados a su etapa ministerial, Ábalos se ha manifestado en varias ocasiones, lamentando lo que considera una falta de reconocimiento por parte del Ejecutivo a sus logros en el Ministerio.
En sus declaraciones, Ábalos destaca la "incapacidad" del Gobierno para recordar y reivindicar su gestión en favor de la seguridad ferroviaria, señalando que esto permite al Partido Popular (PP) difundir un relato distorsionado de la historia ferroviaria, como si su responsabilidad hubiera comenzado sólo al dejar de gobernar. El exministro menciona que, en su gestión, se implementaron cruciales mejoras, como la renovación de sistemas de seguridad y señalización, así como la actualización de los equipos de la red ferroviaria. Estos esfuerzos, dice, fueron aclamados en su momento por la comisaria europea de Transportes, quien expresó su preocupación por las deficiencias heredadas de las administraciones anteriores.
En el contexto de estas críticas, la dimisión reciente de Óscar Puente como ministro de Transportes dio pie a Ábalos para reflexionar sobre la gestión del actual Gobierno. La renuncia de Puente, quien dejó su cargo tras enfrentarse al Congreso para dar cuentas sobre el accidente de Urda, ha añadido un nuevo nivel de tensión en el debate sobre la seguridad ferroviaria en España. Mientras tanto, Ábalos se ha presentado como una "víctima" de una persecución política por parte del PP, destacando su condena como un hecho que considera resultado directo de maniobras de la oposición.
El exministro critica que su caso sea utilizado por la oposición, afirmando que se ha convertido en el blanco de ataques que buscan socavar su legado. A su juicio, el respeto por las víctimas de accidentes no debe interpretarse como un silencio ante las injusticias. "No puedo aceptar que se reescriba la historia en mi cara", dice, refiriéndose a la narrativa que intenta desacreditar su gestión ministerial.
Además, ha calificado de "inmoral" permitir que la tragedia relacionada con sus responsabilidades ministeriales sirva como plataforma para que el PP blanquee su pasado. En este sentido, enfatiza que la memoria histórica es también parte de la responsabilidad política y expresa que no olvidará su legado y el impacto que tuvo en la infraestructura ferroviaria nacional.
En sus declaraciones, Ábalos destaca la "incapacidad" del Gobierno para recordar y reivindicar su gestión en favor de la seguridad ferroviaria, señalando que esto permite al Partido Popular (PP) difundir un relato distorsionado de la historia ferroviaria, como si su responsabilidad hubiera comenzado sólo al dejar de gobernar. El exministro menciona que, en su gestión, se implementaron cruciales mejoras, como la renovación de sistemas de seguridad y señalización, así como la actualización de los equipos de la red ferroviaria. Estos esfuerzos, dice, fueron aclamados en su momento por la comisaria europea de Transportes, quien expresó su preocupación por las deficiencias heredadas de las administraciones anteriores.
En el contexto de estas críticas, la dimisión reciente de Óscar Puente como ministro de Transportes dio pie a Ábalos para reflexionar sobre la gestión del actual Gobierno. La renuncia de Puente, quien dejó su cargo tras enfrentarse al Congreso para dar cuentas sobre el accidente de Urda, ha añadido un nuevo nivel de tensión en el debate sobre la seguridad ferroviaria en España. Mientras tanto, Ábalos se ha presentado como una "víctima" de una persecución política por parte del PP, destacando su condena como un hecho que considera resultado directo de maniobras de la oposición.
El exministro critica que su caso sea utilizado por la oposición, afirmando que se ha convertido en el blanco de ataques que buscan socavar su legado. A su juicio, el respeto por las víctimas de accidentes no debe interpretarse como un silencio ante las injusticias. "No puedo aceptar que se reescriba la historia en mi cara", dice, refiriéndose a la narrativa que intenta desacreditar su gestión ministerial.
Además, ha calificado de "inmoral" permitir que la tragedia relacionada con sus responsabilidades ministeriales sirva como plataforma para que el PP blanquee su pasado. En este sentido, enfatiza que la memoria histórica es también parte de la responsabilidad política y expresa que no olvidará su legado y el impacto que tuvo en la infraestructura ferroviaria nacional.