EconomíaContrastada con 9 fuentes
Progresista 48.1%Conservador 51.9%

BMW planea recortar 8.000 empleos a nivel global hasta finales de 2027

La automovilística busca ahorrar 1.000 millones de euros anuales tras una crisis en el negocio en China.

Publicado: 29 de julio de 2026, 19:36 · actualizado: 30 de julio de 2026, 09:00

BMW, el fabricante de automóviles alemán, ha anunciado su intención de recortar un total de 8.000 puestos de trabajo en diversas partes del mundo hasta finales de 2027. Este plan surge como respuesta a los desafíos que enfrenta la industria automovilística, especialmente la caída de las ventas en China, que en su mejor momento representó sostenidamente una gran parte de los beneficios de la firma.

Las salidas de empleados comenzarán en octubre de 2026 y se espera que, una vez implementadas, el recorte logre un ahorro de aproximadamente 1.000 millones de euros anuales para 2028. El programa de indemnización se extenderá desde octubre de 2026 hasta finales de 2027 y está dirigido a todos los empleados en Alemania fuera de la producción directa. Dado que más de la mitad de los casi 154.000 empleados trabajan en Alemania, unos 84.000, será también aquí donde se inicie el programa y se calcula que más de la mitad de los empleos serán recortados en este país. Este esfuerzo de reestructuración, acordado entre la dirección de la empresa y el comité de trabajadores, se enfoca principalmente en empleados de las áreas de investigación, desarrollo y planificación, excluyendo a aquellos que trabajan en las líneas de producción. La compañía tiene una plantilla global de alrededor de 150.000 personas, de las cuales una cantidad significativa se encuentra en Alemania, donde el recorte afectará a aproximadamente 80.000 empleados, siendo que la mayoría de las reducciones derivarán de programas de jubilación anticipada y bajas indemnizadas.

El anuncio es parte de un esfuerzo más amplio del sector automovilístico alemán, que se encuentra bajo presión por diversas razones, incluyendo la intensificación de la competencia de fabricantes en China y los crecientes costos de producción. BMW sigue así a Volkswagen, Mercedes, Audi y Porsche, que ya habían anunciado recortes de empleo incluso a escala mucho mayor. Precisamente esta semana, Porsche ha hecho pública su intención de recortar otros 5.000 empleos. En el Grupo Volkswagen, ya se está debatiendo de hecho la segunda ronda de recortes, con cifras que alcanzan decenas de miles. Del mismo modo que BMW, otros gigantes de la industria como Volkswagen y Mercedes-Benz han comenzado a implementar recortes significativos en sus plantillas, buscando adaptarse a un entorno de mercado cambiante.

En los últimos meses, BMW tuvo que ajustar sus previsiones de beneficios, a raíz de la caída en la rentabilidad de sus operaciones en el mercado chino, un desafío que se ha visto exacerbado por la guerra de precios y un aumento en la competencia de marcas chinas. El actual consejero delegado, Milan Nedeljkovic, quien asumió el cargo en mayo de este año, tuvo que dar una clara advertencia de beneficios en junio. En ese momento, ya adelantó que el grupo «intensificaría y aceleraría las reducciones de costes continuas mediante medidas estructurales y de eficiencia adicionales», debido a la nueva situación del mercado automovilístico. Este plan de reestructuración no es la primera vez que BMW hace frente a ajustes de este tipo. En 2020, durante la pandemia de COVID-19, la compañía ya había implementado un esquema de recortes que afectó a 6.000 puestos de trabajo. Ahora, con una realidad marcadamente diferente y con un enfoque renovado hacia los vehículos eléctricos, la automovilística se propone simplificar su estructura organizativa y aumentar su competitividad.

La respuesta del mercado y de los empleados a estas medidas es un aspecto crucial a observar, dado que el clima laboral y la reputación de la marca podrían verse significativamente alterados como resultado de estos recortes. La ausencia de protestas de los sindicatos se debe a que han sido convocados a negociaciones y han participado en el diseño de los recortes. Tanto el presidente del consejo de empresa, Martin Kimmich, como Nedeljkovic, intervendrán en el anuncio oficial del programa, evitando que BMW elija a quién quiere echar, garantizando que no haya despidos obligatorios y permitiendo a los trabajadores decidir individualmente si quieren acogerse o no al programa de reducción. En un contexto donde las compras de coches nuevos han fluctuado, el futuro de fabricantes tradicionales como BMW dependerá de su capacidad para adaptarse a un entorno de competencia cada vez más globalizado y complejo.