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Cataluña no podrá comparar los resultados de las pruebas PISA 2025 por un error técnico
Una incidencia en la selección de alumnos afectará la representatividad de los resultados de la región.
Publicado: 24 de julio de 2026, 11:25 · actualizado: 29 de julio de 2026, 19:44
Los resultados de las pruebas PISA 2025 en Cataluña, que se harán públicos en septiembre, no serán comparables con los de ediciones anteriores ni con los de otras comunidades autónomas, debido a lo que el Departamento de Educación de la Generalitat ha calificado como una "incidencia técnica". Este error afecta directamente a la representatividad de los estudiantes seleccionados para la prueba, lo que ha llevado a las autoridades a abrir un proceso de investigación para esclarecer las causas.
El problema radica en que el índice de exención –el porcentaje de alumnos excluidos de las pruebas por diversas razones, incluyendo discapacidades o falta de dominio del idioma– se elevó al 23,2%. Este porcentaje excede notablemente el límite recomendado del 5% por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo cual ha comprometido la capacidad de los resultados para reflejar el nivel educativo de la población estudiantil de Cataluña. Según el Departamento de Educación, la muestra original contaba con 2.545 alumnos de 51 centros, de los cuales 591 fueron considerados exentos para no realizar la prueba.
El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes alertó a la Generalitat de Cataluña en abril de 2025 que había errores técnicos en las pruebas PISA que estaba realizando entre el alumnado de esa comunidad autónoma, ya que avisó de que se habían observado unas tasas de exclusión de estudiantes superiores a las establecidas.
Fuentes del Ministerio de Educación señalan a EFE que, no obstante, no conocieron el impacto que tendría este error técnico hasta marzo de 2026, cuando la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) comunica que los resultados obtenidos en Cataluña no podrán ser comparables con el resto del país.
La situación ha generado críticas sobre la gestión del proceso de selección de alumnos. En particular, se ha señalado que un número significativo de alumnos fue exento por criterios que no reflejan adecuadamente la directiva de la OCDE y que ello podría indicar confusión entre las instituciones educativas respecto a los criterios aplicados. De hecho, la coincidencia en el tiempo de las pruebas PISA con otras evaluaciones educativas como las de 4º de ESO podría haber sido un factor que contribuyó al error.
De los 2.545 alumnos de 15 años que debían participar en Cataluña, 591 fueron excluidos y finalmente hicieron la prueba tan solo 1.954.
Desde la Generalitat se ha comunicado que la investigación está en marcha para identificar cómo ocurrió el error y asegurar que no se repita en futuras ediciones de las pruebas. A pesar de que los resultados de Cataluña no serán válidos para los informes comparativos, su media sí se incluirá en los resultados de España a nivel estatal, permitiendo cierta continuidad en la evaluación general del sistema educativo.
Este problema se suma a un contexto crítico para la educación en Cataluña, en el que las evaluaciones anteriores, como la de 2022, ya habían mostrado una notable caída en el rendimiento de los alumnos. En el informe de 2022, se observó que los estudiantes catalanes experimentaron un retroceso significativo en competencias básicas, lo que ha suscitado preocupación sobre la calidad educativa en la región. Este nuevo fallo con las pruebas PISA 2025 podría amplificar las inquietudes sobre la efectividad del sistema educativo y llevar a un examen más profundo de las políticas educativas en Cataluña.
El proceso de pruebas PISA, que se realiza cada tres años en múltiples países, es un referente global para evaluar los aprendizajes en áreas fundamentales como matemáticas, lectura y ciencias. Ahora, su futura aplicación en Cataluña se encuentra bajo un mayor escrutinio, dada la importancia de garantizar que los datos proporcionen una imagen precisa y válida del progreso educativo en la región.
El problema radica en que el índice de exención –el porcentaje de alumnos excluidos de las pruebas por diversas razones, incluyendo discapacidades o falta de dominio del idioma– se elevó al 23,2%. Este porcentaje excede notablemente el límite recomendado del 5% por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo cual ha comprometido la capacidad de los resultados para reflejar el nivel educativo de la población estudiantil de Cataluña. Según el Departamento de Educación, la muestra original contaba con 2.545 alumnos de 51 centros, de los cuales 591 fueron considerados exentos para no realizar la prueba.
El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes alertó a la Generalitat de Cataluña en abril de 2025 que había errores técnicos en las pruebas PISA que estaba realizando entre el alumnado de esa comunidad autónoma, ya que avisó de que se habían observado unas tasas de exclusión de estudiantes superiores a las establecidas.
Fuentes del Ministerio de Educación señalan a EFE que, no obstante, no conocieron el impacto que tendría este error técnico hasta marzo de 2026, cuando la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) comunica que los resultados obtenidos en Cataluña no podrán ser comparables con el resto del país.
La situación ha generado críticas sobre la gestión del proceso de selección de alumnos. En particular, se ha señalado que un número significativo de alumnos fue exento por criterios que no reflejan adecuadamente la directiva de la OCDE y que ello podría indicar confusión entre las instituciones educativas respecto a los criterios aplicados. De hecho, la coincidencia en el tiempo de las pruebas PISA con otras evaluaciones educativas como las de 4º de ESO podría haber sido un factor que contribuyó al error.
De los 2.545 alumnos de 15 años que debían participar en Cataluña, 591 fueron excluidos y finalmente hicieron la prueba tan solo 1.954.
Desde la Generalitat se ha comunicado que la investigación está en marcha para identificar cómo ocurrió el error y asegurar que no se repita en futuras ediciones de las pruebas. A pesar de que los resultados de Cataluña no serán válidos para los informes comparativos, su media sí se incluirá en los resultados de España a nivel estatal, permitiendo cierta continuidad en la evaluación general del sistema educativo.
Este problema se suma a un contexto crítico para la educación en Cataluña, en el que las evaluaciones anteriores, como la de 2022, ya habían mostrado una notable caída en el rendimiento de los alumnos. En el informe de 2022, se observó que los estudiantes catalanes experimentaron un retroceso significativo en competencias básicas, lo que ha suscitado preocupación sobre la calidad educativa en la región. Este nuevo fallo con las pruebas PISA 2025 podría amplificar las inquietudes sobre la efectividad del sistema educativo y llevar a un examen más profundo de las políticas educativas en Cataluña.
El proceso de pruebas PISA, que se realiza cada tres años en múltiples países, es un referente global para evaluar los aprendizajes en áreas fundamentales como matemáticas, lectura y ciencias. Ahora, su futura aplicación en Cataluña se encuentra bajo un mayor escrutinio, dada la importancia de garantizar que los datos proporcionen una imagen precisa y válida del progreso educativo en la región.