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El déficit de viviendas y el aumento de precios preocupan al sector inmobiliario

Expertos advierten sobre la escasez de oferta y el crecimiento de la demanda en España.

Publicado: 29 de julio de 2026, 19:39

La situación del mercado de la vivienda en España se presenta crítica, con un déficit de viviendas que se agrava y un aumento constante de los precios. Según un reciente informe de BBVA Research, se estima que los precios de los inmuebles sufrirán un incremento del 12% en 2023, a pesar de una caída proyectada del 7,3% en las compraventas. Este fenómeno se debe al persistente desequilibrio entre una oferta de vivienda que continúa siendo insuficiente y una demanda que se mantiene alta, impulsada por la inmigración y condiciones financieras favorables.

A lo largo de los últimos años, el sector ha experimentado una subida acumulada del 65% en los precios de la vivienda desde el comienzo de la pandemia. Las proyecciones indican que para 2027, el déficit alcanzará las 885.000 viviendas, alarmando a los expertos que advierten sobre la incapacidad del mercado para satisfacer las crecientes necesidades habitacionales. Se estima que solo se construirán aproximadamente 160.000 viviendas al año, una cifra que representa solo el 47% de los nuevos hogares que se crearán entre 2021 y 2027, que se proyectan en unos 220.000 por año.

Los informes de Idealista y otras entidades resaltan cómo la intervención del gobierno en el mercado de alquiler, bajo la Ley de Vivienda, no ha logrado frenar la reducción de la oferta ni ha provocado una disminución de los precios en las zonas más tensionadas. En ciudades como San Sebastián, la oferta de alquiler ha caído un 42% en comparación con el año anterior, mientras que en Barcelona, la reducción es del 11%. A pesar de los anuncios del presidente Pedro Sánchez, que afirmaron que los precios se estaban conteniendo, los datos sugieren que más bien se han estabilizado, pero sin un abaratamiento real.

La escasez de terrenos adecuados para la construcción, una regulación incierta y problemas de infraestructura también han sido identificados como cuellos de botella importantes que limitan el crecimiento del sector. En particular, hay una falta crítica de conexión eléctrica que obstaculiza el desarrollo de nuevos proyectos residenciales, lo que también se ha convertido en un problema significativo que impacta en el plazo de entrega de nuevas viviendas. Algunas promociones han tenido que esperar meses o incluso años para ser habitadas debido a la falta de infraestructura eléctrica o a la congestión en el acceso a la misma.

Los cambios en la dinámica del mercado habitual se han vuelto más comunes, con propietarios que optan por no alquilar en vez de perder rentabilidad debido a las regulaciones. Esta tendencia, combinada con un aumento constante en la demanda, significa que el futuro del mercado inmobiliario español se presenta incierto, generando preocupaciones adicionales sobre la capacidad de las nuevas políticas para abordar el déficit de viviendas y ayudar a quienes buscan vivienda asequible.