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El FBI acusa a Corea del Norte de robar más de 6.300 millones a Binance

Los fondos robados se convertirán y blanquearán mediante finanzas descentralizadas.

Publicado: 1 de noviembre de 2026, 19:32 · actualizado: 2 de noviembre de 2026, 16:19

La Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI) ha señalado a Corea del Norte como responsable del robo de más de 6.360 millones de dólares en criptoactivos de Binance, una de las mayores plataformas de intercambio de criptomonedas del mundo. Este ciberataque, que se considera el mayor atraco en la historia del sector, se llevó a cabo el 29 de octubre de 2026 por un grupo de hackers conocido como TraderTraitor.

El FBI explicó que los atacantes, vinculados al régimen norcoreano, han convertido los fondos robados a Ethereum, la criptomoneda de referencia en el espacio de finanzas descentralizadas (DeFi). Se espera que estos activos sean blanqueados mediante la utilización de plataformas DeFi, lo que dificultará su rastreo y recuperación.

Tras la investigación inicial, se confirmó que Binance había suspendido los depósitos y retiradas de fondos para garantizar la seguridad de los activos de sus usuarios. La compañía ha indicado que ha logrado congelar aproximadamente 3.000 millones de dólares de los activos robados y se ha comprometido a cubrir el 90% de las pérdidas utilizando su fondo de protección y otros recursos propios.

Binance aseguró que, a pesar del impacto del ciberataque, los fondos de sus clientes están seguros. Sin embargo, el incidente ha generado preocupaciones en el mercado de criptomonedas, ya que el valor de activos como Bitcoin y Ethereum ha caído significativamente desde que se conoció el robo. El Bitcoin, por ejemplo, vio una reducción de casi un 5% en su valor, mientras que el BNB, la criptomoneda de Binance, cayó un 10%.

Además, el FBI ha pedido a otras plataformas de criptomonedas que estén alertas ante posibles transacciones que pudieran estar relacionadas con el ataque de TraderTraitor. Esta unidad de hackers, que también había sido responsable de un ataque anterior a la plataforma Bybit, ha sido relacionada con el Grupo Lazarus, una entidad conocida por realizar diversas operaciones cibernéticas para el régimen norcoreano.

El ciberataque a Binance ha alimentado el debate sobre la seguridad en el sector de las criptomonedas, especialmente dado que el modus operandi de TraderTraitor ha incluido tácticas avanzadas de piratería. Informes de analistas indican que este ataque podría suponer una inyección de capital significativa para las actividades ilícitas del régimen norcoreano, que ya está bajo fuertes sanciones internacionales.

Entre los aspectos más recientes, se ha informado que la plataforma Binance registró salidas netas de fondos por unos 3.640 millones de dólares tras la reanudación de los retiros de sus clientes, suspendidos a raíz del ciberataque. La compañía inició el restablecimiento de los retiros de forma escalonada, manteniendo condiciones de mercado “estables” y planificando la recuperación de operaciones en las restantes redes y activos.

Además, las investigaciones más recientes han revelado que el ataque no requirió romper la criptografía de Binance, sino que los atacantes utilizaron la infraestructura de firma de la plataforma para enviar órdenes de retirada no autorizadas. Según informes, esto representa un desafiante problema de seguridad, ya que los intrusos consiguieron que la propia infraestructura firmara operaciones bajo su control, poniendo de relieve una vulnerabilidad inesperada en los sistemas de autorización.

El ataque demuestra que la criptografía sigue siendo una pieza fundamental de la seguridad de las criptomonedas, pero no constituye una protección absoluta. Las capacidades cibernéticas de Corea del Norte, según estimaciones, incluyen aproximadamente 8.400 efectivos dedicados a operaciones cibernéticas. Esto ha llevado a que los robos de criptomonedas de Corea del Norte se conviertan en una amenaza multimillonaria, con un cambio hacia un menor número de ataques, pero robos mucho mayores, lo que plantea preocupaciones sobre la efectividad de las medidas de seguridad en el sector.

Además de las repercusiones económicas, la situación ha generado un clima de incertidumbre entre los usuarios de Binance y del sector en general, poniendo de relieve la vulnerabilidad de las plataformas de intercambio de criptomonedas ante sofisticados ciberataques. Con Binance ya reanudando parcialmente los procesos de retirada, muchos expertos advierten de que, aunque la situación se controle, el impacto en la confianza de los inversores podría ser de largo plazo.