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El Gobierno reducirá frecuencias en el AVE Madrid-Sevilla tras el accidente de Urda

La reanudación del servicio se prevé en 10 días con un sistema de seguridad mejorado.

Publicado: 3 de noviembre de 2026, 15:54

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado que la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla reabrirá en un plazo máximo de diez días tras recibir la autorización de la jueza encargada del caso del accidente ocurrido en Urda (Toledo). Esta reanudación incluirá una reducción en las frecuencias de los trenes para implementar el nuevo sistema de seguridad ERTMS-2 y llevar a cabo una revisión extraordinaria de los sistemas de seguridad de la línea.

La tragedia, que tuvo lugar el 28 de octubre, causó la muerte de 69 personas y evidenció la necesidad de mejorar la seguridad ferroviaria en España. Puente informó que las obras de reconstrucción se centrarán en aproximadamente 400 metros de vía dañada, a pesar de que el choque solo afectó inicialmente a un tramo de algo más de 40 metros. Este enfoque más amplio se realiza por seguridad para garantizar que la infraestructura esté en condiciones adecuadas antes de la reanudación del servicio.

Durante la reapertura, los viajeros experimentarán una disminución en la cantidad de trenes que operan, lo que afectará directamente la frecuencia de circulación. Sin embargo, el Gobierno prevé compensar esto mediante la utilización de trenes de doble composición, lo que permitirá mantener el número de plazas ofertadas a los pasajeros, a pesar de que operarán menos trenes. Se espera que, en vez de un tren cada cinco o diez minutos, los pasajeros vean un tren cada quince minutos, lo que obligará a los usuarios a planificar sus viajes con mayor anticipación.

Óscar Puente abordó también las medidas adicionales que se implementarán para reforzar la seguridad ferroviaria, como la redesignación de protocolos para que las decisiones de los controladores en situaciones críticas sean validadas por al menos dos profesionales en el centro de control. Además, se crearán nuevas herramientas tecnológicas, incluyendo un sistema que flageará anomalías en el funcionamiento y aumentará la supervisión de las conversaciones entre maquinistas y controladores.

El ministro ha subrayado la importancia de restaurar la confianza de los usuarios en el sistema de alta velocidad, dado que la línea Madrid-Sevilla es uno de los corredores de mayor demanda en el país, con más de ocho millones de viajeros anuales. Las modificaciones en los protocolos y en la operativa que se han planteado, aunado a un paquete de medidas que incluye una auditoría completa de seguridad, busca garantizar no solo la mejora inmediata, sino la prevención de futuros incidentes.

En respuesta al accidente, se ha anunciado la creación de un paquete de ayudas de 30 millones de euros para víctimas y afectados, que distribuirá 72,121 euros a familiares de fallecidos y una serie de compensaciones escalonadas para las personas que sufrieron lesiones. Estas medidas reflejan el compromiso del Gobierno por asegurar que los efectos del accidente sean atendidos adecuadamente, al mismo tiempo que se promete una revisión integral del sistema de seguridad del ferrocarril.