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Estados Unidos crea una fuerza para controlar las rutas terrestres de Irán
La operación Puerta de Hierro pretende impedir el traslado de armas y materiales sancionados por las fronteras iraníes y el mar Caspio.
Publicado: 8 de noviembre de 2026, 15:50
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han anunciado la operación Puerta de Hierro para impedir que Irán utilice sus fronteras terrestres y el mar Caspio para transportar armamento avanzado y otros materiales. La iniciativa complementará el bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes y las rutas de exportación de crudo.
El comandante del Mando Central estadounidense, el almirante Brad Cooper, ordenó el sábado la formación de una fuerza de tarea integrada por unos 20 civiles y militares, con sede en Tampa, Florida. El equipo se coordinará con organismos del Gobierno estadounidense para impedir el movimiento de armas avanzadas, tecnología de doble uso, materiales sancionados y beneficios ilegales.
Según Cooper, la cooperación limitará la capacidad de Irán para financiar el terrorismo, reconstruir instalaciones de producción de armamento y reabastecer a sus fuerzas. Un funcionario militar estadounidense que habló bajo condición de anonimato señaló que previsiblemente participarán los departamentos del Tesoro, Estado y Justicia y la comunidad de inteligencia, mediante el seguimiento de compras, transferencias financieras y movimientos logísticos.
El Mando Central afirmó que mantiene controles estrictos sobre los barcos que entran o salen de los puertos iraníes. Según su cálculo, el despliegue naval de los últimos meses ha impedido exportaciones iraníes de crudo por más de 25.000 millones de dólares. La nueva fuerza se ocupará también de rutas que no pasan por las aguas vigiladas en el golfo Pérsico, como el mar Caspio, que conecta Irán con proveedores y vías de abastecimiento al norte del país.
Una investigación periodística reveló que una red de organismos militares iraníes importó desde enero de 2025 al menos 2.000 millones de dólares en equipos, explosivos y camiones pesados. Según esa investigación, parte de los suministros llegó por barco desde Rusia a través del Caspio; otros cargamentos entraron en camiones desde Asia Central y en aviones de carga desde China, eludiendo el bloqueo marítimo estadounidense y las sanciones occidentales.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses creen que Irán se está rearmando. La Guardia Revolucionaria iraní ha difundido un vídeo en el que muestra armamento almacenado bajo tierra, incluidos misiles navales. Otras imágenes de satélite muestran la construcción de nuevas bases de lanzamiento de misiles y la reparación de las que habían sufrido daños.
El anuncio llega mientras se intensifican las gestiones de mediación para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Ambos países mantienen abierta la vía diplomática con la mediación de Qatar, aunque existe la posibilidad de una nueva escalada tras las elecciones legislativas de mitad de mandato estadounidenses. El presidente Donald Trump ha amenazado con lanzar otra ofensiva e Irán ha advertido de que responderá contra infraestructuras de países del golfo Pérsico si se produce un nuevo ataque.
Los asesores de Trump debaten si emprender una nueva ofensiva tras la reciente derrota electoral de los republicanos. La investigadora del Real Instituto Elcano Carlota García-Encina sostiene que la mayoría de los estadounidenses se opone a la guerra por sus efectos internos. Las dos grandes ofensivas anteriores comenzaron durante negociaciones y el portaviones Theodore Roosevelt llegará a la región a finales de noviembre para unirse a la flota estadounidense en Oriente Próximo.
El comandante del Mando Central estadounidense, el almirante Brad Cooper, ordenó el sábado la formación de una fuerza de tarea integrada por unos 20 civiles y militares, con sede en Tampa, Florida. El equipo se coordinará con organismos del Gobierno estadounidense para impedir el movimiento de armas avanzadas, tecnología de doble uso, materiales sancionados y beneficios ilegales.
Según Cooper, la cooperación limitará la capacidad de Irán para financiar el terrorismo, reconstruir instalaciones de producción de armamento y reabastecer a sus fuerzas. Un funcionario militar estadounidense que habló bajo condición de anonimato señaló que previsiblemente participarán los departamentos del Tesoro, Estado y Justicia y la comunidad de inteligencia, mediante el seguimiento de compras, transferencias financieras y movimientos logísticos.
El Mando Central afirmó que mantiene controles estrictos sobre los barcos que entran o salen de los puertos iraníes. Según su cálculo, el despliegue naval de los últimos meses ha impedido exportaciones iraníes de crudo por más de 25.000 millones de dólares. La nueva fuerza se ocupará también de rutas que no pasan por las aguas vigiladas en el golfo Pérsico, como el mar Caspio, que conecta Irán con proveedores y vías de abastecimiento al norte del país.
Una investigación periodística reveló que una red de organismos militares iraníes importó desde enero de 2025 al menos 2.000 millones de dólares en equipos, explosivos y camiones pesados. Según esa investigación, parte de los suministros llegó por barco desde Rusia a través del Caspio; otros cargamentos entraron en camiones desde Asia Central y en aviones de carga desde China, eludiendo el bloqueo marítimo estadounidense y las sanciones occidentales.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses creen que Irán se está rearmando. La Guardia Revolucionaria iraní ha difundido un vídeo en el que muestra armamento almacenado bajo tierra, incluidos misiles navales. Otras imágenes de satélite muestran la construcción de nuevas bases de lanzamiento de misiles y la reparación de las que habían sufrido daños.
El anuncio llega mientras se intensifican las gestiones de mediación para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Ambos países mantienen abierta la vía diplomática con la mediación de Qatar, aunque existe la posibilidad de una nueva escalada tras las elecciones legislativas de mitad de mandato estadounidenses. El presidente Donald Trump ha amenazado con lanzar otra ofensiva e Irán ha advertido de que responderá contra infraestructuras de países del golfo Pérsico si se produce un nuevo ataque.
Los asesores de Trump debaten si emprender una nueva ofensiva tras la reciente derrota electoral de los republicanos. La investigadora del Real Instituto Elcano Carlota García-Encina sostiene que la mayoría de los estadounidenses se opone a la guerra por sus efectos internos. Las dos grandes ofensivas anteriores comenzaron durante negociaciones y el portaviones Theodore Roosevelt llegará a la región a finales de noviembre para unirse a la flota estadounidense en Oriente Próximo.