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Expo AgriTech cierra en Málaga con un llamamiento a modernizar el campo
La tercera edición reunió a 8.207 profesionales y agricultores y presentó 634 innovaciones de 228 firmas expositoras.
Publicado: 7 de noviembre de 2026, 07:53
Expo AgriTech 2026 cerró el jueves en Málaga su tercera edición con un llamamiento a acelerar la transformación tecnológica del campo para reforzar la competitividad del sector. Durante dos días, la feria reunió a profesionales y agricultores de toda España y mostró soluciones para mejorar la eficiencia y la rentabilidad de las explotaciones.
La segunda jornada acogió el Foro de Regiones Agrícolas Innovadoras, en el que altos cargos autonómicos expusieron los avances de sus territorios para lograr una agricultura más sostenible, rentable y atractiva para los jóvenes. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, clausuró el encuentro y destacó el papel de las administraciones públicas y del sector privado en la modernización agrícola.
Planas valoró la aplicación del modelo de la Política Agraria Común (PAC) en materia de innovación y afirmó que España es uno de los países que más ha aprovechado sus fondos destinados a la innovación y la agricultura de precisión. Identificó tres desafíos: alimentar a una población mundial creciente, afrontar el cambio climático y sus efectos sobre la producción —incluidas nuevas plagas y enfermedades— y aumentar la rentabilidad de las exportaciones. También reivindicó el liderazgo español en innovación y cooperación y el papel esencial del modelo cooperativo para que los avances lleguen a las pequeñas y medianas empresas.
El Congreso AgriTech 4.0, que contó con 285 ponentes, abordó la sostenibilidad y el uso eficiente de los recursos naturales. Ante la competencia por el agua y la creciente demanda de distintos sectores económicos, los expertos debatieron sobre la planificación, las infraestructuras y la tecnología necesarias para garantizar el suministro.
El secretario general de COAG, Andrés Góngora, defendió que el debate no debía centrarse en quién usa más el agua, sino en quién puede utilizar mejor el recurso. Juan Carlos Gázquez, director adjunto de Cajamar Innova en Fundación Cajamar, señaló la creciente competencia por las tierras y el agua y la menor disponibilidad de ambos recursos, y planteó aumentar la productividad hídrica. Por su parte, Álvaro López, responsable de la Coordinación Provincial de Aguas de la Junta de Andalucía, pidió buscar un equilibrio en la asignación de los recursos.
La conservación del suelo, la biodiversidad y la diferenciación del producto centraron el debate sobre la sostenibilidad de los cultivos, especialmente del olivo. Ángel Angulo, gerente de SAT 1941 Santa Teresa (Aceites1881), vinculó la rentabilidad a que se pueda seguir viviendo del olivar dentro de 30, 50 o 100 años. Antonio José Manzaneda, profesor titular de Ecología de la Universidad de Jaén, subrayó la necesidad de conservar las explotaciones para las siguientes generaciones y apuntó a la erosión, la pérdida de biodiversidad y la gestión del agua. José Antonio Peche, director de Finca Hualdo, destacó la importancia de poder demostrar lo que se comunica sobre el aceite de oliva ante un consumidor informado.
Entre las 634 innovaciones presentadas por las 228 firmas figuraron tractores y maquinaria agrícola avanzada, drones para tratamientos, siembra y seguimiento de cultivos, robots de pulverización autónoma y sistemas que adaptan las aplicaciones al volumen de vegetación.
En materia de agua se mostraron tecnologías de teledetección para detectar estrés hídrico, herramientas de inteligencia artificial que ajustan el riego a las necesidades del cultivo y al precio de la electricidad, bombas de alto rendimiento y nanoburbujas para mejorar la calidad del agua.
La feria también presentó herramientas de inteligencia artificial para digitalizar tareas y centralizar la gestión de las explotaciones, sistemas biotecnológicos para producir microorganismos beneficiosos en el campo y soluciones para analizar la salud biológica del suelo y medir el carbono almacenado. La oferta incluyó formulaciones científicas para mejorar el rendimiento de los cultivos y tecnologías de climatización y secado para invernaderos.
La segunda jornada acogió el Foro de Regiones Agrícolas Innovadoras, en el que altos cargos autonómicos expusieron los avances de sus territorios para lograr una agricultura más sostenible, rentable y atractiva para los jóvenes. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, clausuró el encuentro y destacó el papel de las administraciones públicas y del sector privado en la modernización agrícola.
Planas valoró la aplicación del modelo de la Política Agraria Común (PAC) en materia de innovación y afirmó que España es uno de los países que más ha aprovechado sus fondos destinados a la innovación y la agricultura de precisión. Identificó tres desafíos: alimentar a una población mundial creciente, afrontar el cambio climático y sus efectos sobre la producción —incluidas nuevas plagas y enfermedades— y aumentar la rentabilidad de las exportaciones. También reivindicó el liderazgo español en innovación y cooperación y el papel esencial del modelo cooperativo para que los avances lleguen a las pequeñas y medianas empresas.
El Congreso AgriTech 4.0, que contó con 285 ponentes, abordó la sostenibilidad y el uso eficiente de los recursos naturales. Ante la competencia por el agua y la creciente demanda de distintos sectores económicos, los expertos debatieron sobre la planificación, las infraestructuras y la tecnología necesarias para garantizar el suministro.
El secretario general de COAG, Andrés Góngora, defendió que el debate no debía centrarse en quién usa más el agua, sino en quién puede utilizar mejor el recurso. Juan Carlos Gázquez, director adjunto de Cajamar Innova en Fundación Cajamar, señaló la creciente competencia por las tierras y el agua y la menor disponibilidad de ambos recursos, y planteó aumentar la productividad hídrica. Por su parte, Álvaro López, responsable de la Coordinación Provincial de Aguas de la Junta de Andalucía, pidió buscar un equilibrio en la asignación de los recursos.
La conservación del suelo, la biodiversidad y la diferenciación del producto centraron el debate sobre la sostenibilidad de los cultivos, especialmente del olivo. Ángel Angulo, gerente de SAT 1941 Santa Teresa (Aceites1881), vinculó la rentabilidad a que se pueda seguir viviendo del olivar dentro de 30, 50 o 100 años. Antonio José Manzaneda, profesor titular de Ecología de la Universidad de Jaén, subrayó la necesidad de conservar las explotaciones para las siguientes generaciones y apuntó a la erosión, la pérdida de biodiversidad y la gestión del agua. José Antonio Peche, director de Finca Hualdo, destacó la importancia de poder demostrar lo que se comunica sobre el aceite de oliva ante un consumidor informado.
Entre las 634 innovaciones presentadas por las 228 firmas figuraron tractores y maquinaria agrícola avanzada, drones para tratamientos, siembra y seguimiento de cultivos, robots de pulverización autónoma y sistemas que adaptan las aplicaciones al volumen de vegetación.
En materia de agua se mostraron tecnologías de teledetección para detectar estrés hídrico, herramientas de inteligencia artificial que ajustan el riego a las necesidades del cultivo y al precio de la electricidad, bombas de alto rendimiento y nanoburbujas para mejorar la calidad del agua.
La feria también presentó herramientas de inteligencia artificial para digitalizar tareas y centralizar la gestión de las explotaciones, sistemas biotecnológicos para producir microorganismos beneficiosos en el campo y soluciones para analizar la salud biológica del suelo y medir el carbono almacenado. La oferta incluyó formulaciones científicas para mejorar el rendimiento de los cultivos y tecnologías de climatización y secado para invernaderos.