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La Generalitat investiga a Glovo, Uber Eats y Amazon por seguridad de repartidores
Las plataformas deben presentar protocolos ante episodios de lluvias torrenciales en Catalunya.
Publicado: 2 de noviembre de 2026, 16:16
La Generalitat de Catalunya ha abierto una investigación de oficio a las plataformas de reparto a domicilio Glovo, Uber Eats y Amazon para verificar los protocolos de seguridad existentes para sus repartidores, especialmente durante episodios de lluvias torrenciales. Este requerimiento surge tras la denuncia de los sindicatos acerca de la posible exposición de los trabajadores a condiciones climáticas adversas sin las medidas adecuadas de protección.
La Inspección de Trabajo ha dado un plazo a estas empresas para que entreguen la documentación correspondiente a sus protocolos laborales, que son obligatorios según la legislación. Se espera que estas plataformas presenten dicha documentación a más tardar a mediados de noviembre, aunque algunos informes sugieren que la fecha límite podría extenderse hasta finales de este mes.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha subrayado la importancia de que las empresas se adapten al cambio climático, lo que incluye la implementación de medidas laborales que protejan a los trabajadores. Durante la reciente alerta de lluvias, el mandatario destacó que algunas organizaciones optaron por cerrar anticipadamente sus establecimientos para priorizar la seguridad de sus empleados, una acción que calificó de buena práctica.
Laura Freixas, directora de la Inspección de Trabajo de Catalunya, ha señalado que cuando las condiciones meteorológicas alerten sobre fenómenos adversos, es obligación de las empresas tomar las medidas necesarias para prevenir riesgos. Esto puede incluir la reducción de jornadas o, en casos extremos, la suspensión total de actividades laborales para prevenir daños a los trabajadores, particularmente aquellos que desempeñan su labor al aire libre, como los repartidores.
Por su parte, las plataformas han respondido de distintas maneras a esta investigación. Glovo ha manifestado su compromiso con el cumplimiento de la normativa vigente mientras que Uber Eats ha declarado que también tiene establecidos protocolos de seguridad que podrían implicar el cierre temporal de su aplicación en caso de condiciones severas. Amazon, aunque no cuenta con una flota de entrega propia, ha indicado que organiza las entregas a través de empresas subcontratadas y mencionó sus procedimientos ante alertas meteorológicas.
La situación se agrava por una denuncia previa realizada por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), que acusó a Uber Eats de permitir que sus repartidores trabajaran en condiciones peligrosas durante el temporal del 6 de octubre. El sindicato argumentó que los trabajadores estaban expuestos a riesgos como calzadas resbaladizas o mala visibilidad, lo cual es preocupante considerando que las alertas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) indicaban niveles de riesgo rojo y naranja.
La normativa española exige que todas las empresas adopten medidas concretas para asegurar la seguridad de sus trabajadores ante fenómenos meteorológicos adversos, incluyendo la posible modificación de horas de trabajo o la implementación de protocolos específicos que deban ser negociados en los convenios colectivos. La Inspección de Trabajo evaluará la documentación recibida y determinará si se requiere la creación de nuevos protocolos o si es necesario iniciar un procedimiento sancionador en caso de incumplimiento.
La Inspección de Trabajo ha dado un plazo a estas empresas para que entreguen la documentación correspondiente a sus protocolos laborales, que son obligatorios según la legislación. Se espera que estas plataformas presenten dicha documentación a más tardar a mediados de noviembre, aunque algunos informes sugieren que la fecha límite podría extenderse hasta finales de este mes.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha subrayado la importancia de que las empresas se adapten al cambio climático, lo que incluye la implementación de medidas laborales que protejan a los trabajadores. Durante la reciente alerta de lluvias, el mandatario destacó que algunas organizaciones optaron por cerrar anticipadamente sus establecimientos para priorizar la seguridad de sus empleados, una acción que calificó de buena práctica.
Laura Freixas, directora de la Inspección de Trabajo de Catalunya, ha señalado que cuando las condiciones meteorológicas alerten sobre fenómenos adversos, es obligación de las empresas tomar las medidas necesarias para prevenir riesgos. Esto puede incluir la reducción de jornadas o, en casos extremos, la suspensión total de actividades laborales para prevenir daños a los trabajadores, particularmente aquellos que desempeñan su labor al aire libre, como los repartidores.
Por su parte, las plataformas han respondido de distintas maneras a esta investigación. Glovo ha manifestado su compromiso con el cumplimiento de la normativa vigente mientras que Uber Eats ha declarado que también tiene establecidos protocolos de seguridad que podrían implicar el cierre temporal de su aplicación en caso de condiciones severas. Amazon, aunque no cuenta con una flota de entrega propia, ha indicado que organiza las entregas a través de empresas subcontratadas y mencionó sus procedimientos ante alertas meteorológicas.
La situación se agrava por una denuncia previa realizada por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), que acusó a Uber Eats de permitir que sus repartidores trabajaran en condiciones peligrosas durante el temporal del 6 de octubre. El sindicato argumentó que los trabajadores estaban expuestos a riesgos como calzadas resbaladizas o mala visibilidad, lo cual es preocupante considerando que las alertas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) indicaban niveles de riesgo rojo y naranja.
La normativa española exige que todas las empresas adopten medidas concretas para asegurar la seguridad de sus trabajadores ante fenómenos meteorológicos adversos, incluyendo la posible modificación de horas de trabajo o la implementación de protocolos específicos que deban ser negociados en los convenios colectivos. La Inspección de Trabajo evaluará la documentación recibida y determinará si se requiere la creación de nuevos protocolos o si es necesario iniciar un procedimiento sancionador en caso de incumplimiento.