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Nueva York abrirá supermercados públicos que ofrecerán productos básicos con 30% de descuento
La propuesta del alcalde Mamdani busca aliviar el alto coste de la vida desde 2027.
Publicado: 29 de julio de 2026, 19:40
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha presentado su propuesta para abrir una red de supermercados de propiedad pública en la ciudad, donde se venderán alimentos básicos a un precio reducido del 30%. Esta iniciativa tiene como objetivo ayudar a los neoyorquinos a afrontar el creciente costo de la vida y se enmarca dentro de un plan más amplio enfocado en mejorar la asequibilidad de los bienes esenciales.
El anuncio incluye la apertura de cinco supermercados, uno en cada uno de los cinco distritos de la ciudad: el primero se abrirá en el Bronx en 2027, seguido por otros en Manhattan, Brooklyn, Queens y Staten Island. Estos establecimientos se centrarán en la venta de productos básicos como frutas, verduras, carne, pescado, huevos y pan. Sin embargo, no se ofrecerán comidas preparadas ni bebidas alcohólicas, buscando evitar la competencia directa con las bodegas y supermercados tradicionales de la ciudad.
Se estima que la medida podría ahorrar a los hogares neoyorquinos alrededor de 90 dólares al mes, o 1,000 dólares al año. El proyecto ha sido descrito como necesario en un momento en que los precios de los alimentos han aumentado drásticamente, siendo que los alimentos comprados para el consumo doméstico son aproximadamente un 30% más caros que en enero de 2020.
El alcalde Mamdani ha declarado que "en la ciudad más rica del país más rico del mundo, nadie debería tener que preguntarse cómo pueden pagar la comida que necesitan". Sin embargo, su propuesta ha generado críticas entre los comerciantes locales que temen que estos supermercados públicos les generen competencia desleal. La Coalición Empresarial Multicultural, formada por empresarios inmigrantes, planea llevar al Ayuntamiento a los tribunales para bloquear la creación de estas tiendas.
A pesar de la oposición, Mamdani ha defendido que el objetivo de los supermercados públicos no es reemplazar a los comercios existentes, sino garantizar que todos los neoyorquinos tengan acceso a precios más asequibles. Este enfoque híbrido, que combina recursos públicos y gestión privada, busca proporcionar una alternativa real para aquellos que luchan con el costo de la vida en una de las ciudades más caras del mundo.
El alcalde también ha indicado que el plan es solo una parte de su enfoque más amplio sobre temas de justicia económica, destacando su compromiso con medidas que mejoren la calidad de vida para los ciudadanos de Nueva York. Se espera que la fiscalidad sobre esta iniciativa sea mínima, pues las operaciones diarias estarán a cargo de operadores privados que serán seleccionados mediante un concurso.
Este proyecto llega en un contexto de inflación moderada, aunque los precios de muchos productos básicos no han regresado a los niveles anteriores a la pandemia. Los informes actuales sugieren que el coste de alimentos específicos, como la carne y las verduras, sigue en aumento. El lanzamiento de estos supermercados públicos es una apuesta que el gobierno debe justificar no solo en términos de ahorro para la población, sino también por su capacidad para funcionar sin dañar a los pequeños comerciantes, un desafío que muchos consideran que marcará el éxito o fracaso de esta innovadora propuesta.
El anuncio incluye la apertura de cinco supermercados, uno en cada uno de los cinco distritos de la ciudad: el primero se abrirá en el Bronx en 2027, seguido por otros en Manhattan, Brooklyn, Queens y Staten Island. Estos establecimientos se centrarán en la venta de productos básicos como frutas, verduras, carne, pescado, huevos y pan. Sin embargo, no se ofrecerán comidas preparadas ni bebidas alcohólicas, buscando evitar la competencia directa con las bodegas y supermercados tradicionales de la ciudad.
Se estima que la medida podría ahorrar a los hogares neoyorquinos alrededor de 90 dólares al mes, o 1,000 dólares al año. El proyecto ha sido descrito como necesario en un momento en que los precios de los alimentos han aumentado drásticamente, siendo que los alimentos comprados para el consumo doméstico son aproximadamente un 30% más caros que en enero de 2020.
El alcalde Mamdani ha declarado que "en la ciudad más rica del país más rico del mundo, nadie debería tener que preguntarse cómo pueden pagar la comida que necesitan". Sin embargo, su propuesta ha generado críticas entre los comerciantes locales que temen que estos supermercados públicos les generen competencia desleal. La Coalición Empresarial Multicultural, formada por empresarios inmigrantes, planea llevar al Ayuntamiento a los tribunales para bloquear la creación de estas tiendas.
A pesar de la oposición, Mamdani ha defendido que el objetivo de los supermercados públicos no es reemplazar a los comercios existentes, sino garantizar que todos los neoyorquinos tengan acceso a precios más asequibles. Este enfoque híbrido, que combina recursos públicos y gestión privada, busca proporcionar una alternativa real para aquellos que luchan con el costo de la vida en una de las ciudades más caras del mundo.
El alcalde también ha indicado que el plan es solo una parte de su enfoque más amplio sobre temas de justicia económica, destacando su compromiso con medidas que mejoren la calidad de vida para los ciudadanos de Nueva York. Se espera que la fiscalidad sobre esta iniciativa sea mínima, pues las operaciones diarias estarán a cargo de operadores privados que serán seleccionados mediante un concurso.
Este proyecto llega en un contexto de inflación moderada, aunque los precios de muchos productos básicos no han regresado a los niveles anteriores a la pandemia. Los informes actuales sugieren que el coste de alimentos específicos, como la carne y las verduras, sigue en aumento. El lanzamiento de estos supermercados públicos es una apuesta que el gobierno debe justificar no solo en términos de ahorro para la población, sino también por su capacidad para funcionar sin dañar a los pequeños comerciantes, un desafío que muchos consideran que marcará el éxito o fracaso de esta innovadora propuesta.