SociedadContrastada con 3 fuentes
Progresista 49.7%Conservador 50.3%
Retrasos en la línea de alta velocidad Madrid‑Barcelona por robo de cable
El incidente, que se registró entre Guallar y Plasencia de Jalón, ha provocado demoras de hasta 15 minutos.
Publicado: 4 de noviembre de 2026, 15:45
La línea de alta velocidad que conecta Madrid y Barcelona ha experimentado retrasos de hasta 15 minutos debido a un robo de cable ocurrido entre los municipios zaragozanos de Guallar y Plasencia de Jalón. Este incidente, que no ha interrumpido la circulación, fue comunicado por Adif, el administrador de infraestructuras ferroviarias, a primera hora de la mañana de este miércoles.
Según informaciones recientes, la afectación se detectó durante la madrugada, y aunque la circulación no se ha visto suspendida, los trenes han acumulado demoras significativas. Posteriormente, Renfe, la operadora ferroviaria, precisó que, si bien el problema había sido solucionado, los trenes podrían continuar registrando retrasos en la normalización del servicio.
Adif no ha proporcionado un tiempo estimado para la completa normalización de la línea, en un contexto donde la confianza en la red ferroviaria recibe una atención especial. Esta línea es un corredor vital que conecta Madrid con Barcelona, pasando por Zaragoza, y alberga los trenes de alta velocidad de diversas operadoras, incluyendo Renfe, Iryo y Ouigo.
El robo de cable en esta zona no es un hecho aislado, ya que ha habido antecedentes de incidentes similares en los últimos meses. En abril, la Guardia Civil detuvo a dos personas que habían robado 1.100 metros de cable de cobre de la red ferroviaria convencional entre Madrid y Barcelona, generando problemas operativos notables. En otro caso destacado, en agosto, se registró un robo que causó retrasos considerables en la misma línea.
Este robo ha coincidido con un período de gran atención hacia la seguridad y la operativa de la red ferroviaria, especialmente tras el reciente accidente en las cercanías de Urda, Toledo, el 28 de octubre, que resultó en la muerte de 69 personas y dejó más de 200 heridos. La dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, sucedió un día después del accidente, lo que ha incrementado la presión sobre el Ministerio y las infraestructuras del país.
A medida que se avanza en la recuperación de la normalidad en la operación de la línea, el servicio de trenes de alta velocidad continúa siendo fundamental para la movilidad de los viajeros entre las principales ciudades del noreste español. Las instalaciones de Adif y la respuesta de Renfe se encuentran bajo un creciente escrutinio, con la necesidad de asegurar que incidentes de este tipo no continúen afectando a los servicios ferroviarios.
Según informaciones recientes, la afectación se detectó durante la madrugada, y aunque la circulación no se ha visto suspendida, los trenes han acumulado demoras significativas. Posteriormente, Renfe, la operadora ferroviaria, precisó que, si bien el problema había sido solucionado, los trenes podrían continuar registrando retrasos en la normalización del servicio.
Adif no ha proporcionado un tiempo estimado para la completa normalización de la línea, en un contexto donde la confianza en la red ferroviaria recibe una atención especial. Esta línea es un corredor vital que conecta Madrid con Barcelona, pasando por Zaragoza, y alberga los trenes de alta velocidad de diversas operadoras, incluyendo Renfe, Iryo y Ouigo.
El robo de cable en esta zona no es un hecho aislado, ya que ha habido antecedentes de incidentes similares en los últimos meses. En abril, la Guardia Civil detuvo a dos personas que habían robado 1.100 metros de cable de cobre de la red ferroviaria convencional entre Madrid y Barcelona, generando problemas operativos notables. En otro caso destacado, en agosto, se registró un robo que causó retrasos considerables en la misma línea.
Este robo ha coincidido con un período de gran atención hacia la seguridad y la operativa de la red ferroviaria, especialmente tras el reciente accidente en las cercanías de Urda, Toledo, el 28 de octubre, que resultó en la muerte de 69 personas y dejó más de 200 heridos. La dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, sucedió un día después del accidente, lo que ha incrementado la presión sobre el Ministerio y las infraestructuras del país.
A medida que se avanza en la recuperación de la normalidad en la operación de la línea, el servicio de trenes de alta velocidad continúa siendo fundamental para la movilidad de los viajeros entre las principales ciudades del noreste español. Las instalaciones de Adif y la respuesta de Renfe se encuentran bajo un creciente escrutinio, con la necesidad de asegurar que incidentes de este tipo no continúen afectando a los servicios ferroviarios.