PolíticaContrastada con 8 fuentes
Progresista 53.6%Conservador 46.4%
Sánchez y Milei se saludan con frialdad y exponen sus posiciones ideológicas en Madrid
El encuentro se produjo en la Cumbre Iberoamericana, dos semanas después de que el presidente argentino insultara al jefe del Gobierno español.
Publicado: 6 de noviembre de 2026, 08:29
Pedro Sánchez y Javier Milei se saludaron brevemente y sin intercambiar palabras este jueves en Madrid, al inicio de la jornada de trabajo de la XXX Cumbre Iberoamericana. Fue su primer cara a cara y tuvo lugar dos semanas después de que el presidente argentino llamara al jefe del Gobierno español «impresentable dictador», «delincuente» y «ladrón» durante una visita a España.
Milei llegó el miércoles a Madrid y fue recibido por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, con quien mantuvo un breve intercambio protocolario. En el saludo oficial con los jefes de delegación, el mandatario argentino estrechó la mano de Felipe VI entre sonrisas y palabras, mientras que con Sánchez el gesto fue más corto y distante. El presidente del Gobierno lo esperó con las manos a la espalda y le tendió la mano sin hablar. También participaron en el recibimiento el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, y el rey.
El argentino se ausentó de la ceremonia inaugural del miércoles en el Teatro Real y de la cena ofrecida por los reyes en el Palacio Real, pero asistió a la sesión de trabajo del jueves y se reunió con el líder de Vox, Santiago Abascal. Este publicó una fotografía del encuentro y escribió: «Esta noche me he reunido con mi amigo y aliado Javier Milei».
La Casa Rosada se quejó de que Felipe VI no recibiera a Milei durante su estancia. La diplomacia argentina había solicitado una audiencia con el monarca a través de Exteriores, pero la petición no se tramitó. La respuesta española fue que, si el presidente argentino quería reunirse con el rey, debía mantener también un encuentro con Sánchez.
En la sesión plenaria, Sánchez defendió el diálogo, la cooperación y la paz, y llamó a no resignarse a un mundo dividido. Sin aludir directamente a Milei, sostuvo que «el mayor riesgo para Iberoamérica no es pensar diferente, es dejar de pensar en grande». El presidente español dijo después que había agradecido a su homólogo el esfuerzo por acudir a Madrid y, preguntado por sus críticas, afirmó que el insulto no forma parte de su manera de entender la política. Añadió que los presidentes deben unir, especialmente en cumbres multilaterales, y no confrontar entre Estados. No aclaró si había hablado con Milei aparte del saludo.
Milei defendió el liberalismo económico, la propiedad privada y la limitación del Estado, y equiparó el socialismo con el fascismo. Para ello citó al escritor Salvador de Madariaga, aunque la referencia original de este era al comunismo, no al fascismo. El mandatario argentino sostuvo que ambas ideologías concentran el control de las decisiones individuales y acusó a socialistas y fascistas de compartir el rechazo al libre mercado, la intervención estatal, las nacionalizaciones y el control de los medios. También afirmó que esas ideas siguen presentes en agendas que se denominan progresistas y avanzan en Europa. No mencionó directamente a Sánchez.
La visita anterior de Milei a España había sido el 21 de octubre, cuando, en un desayuno informativo en el Casino de Madrid, llamó a Sánchez «impresentable dictador», «delincuente» y «ladrón», e insinuó que reunirse con él exigiría ir «con los bolsillos cosidos». También defendió que había que «echar a los socialistas a patadas» y atribuyó las políticas socialistas a las ansias de poder. En aquella visita no se reunió con Sánchez ni con Alberto Núñez Feijóo, pero sí con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, con quien se abrazó. Tampoco coincidió presencialmente con Abascal.
Tras aquellos ataques, Sánchez difundió en redes sociales el lema «Soy zurdo y a mucha honra», en alusión al uso despectivo que Milei hace del término para referirse a la izquierda. Después publicó una fotografía suya escuchando «Fanático», de la cantante argentina Lali, una canción compuesta contra el presidente argentino.
El enfrentamiento entre ambos dirigentes se remonta a mayo de 2024. Después de que el entonces ministro Óscar Puente sugiriera que Milei había ingerido sustancias, la oficina del presidente argentino lanzó ataques contra Sánchez y aludió a acusaciones de corrupción sobre su esposa, Begoña Gómez. El 19 de mayo, en un acto de Vox en Madrid, Milei llamó indirectamente «calaña» al presidente español y calificó de «corrupta» a Gómez. El Gobierno español exigió una rectificación pública y, al no recibirla, llamó a consultas a su embajadora en Buenos Aires y posteriormente la retiró. Sánchez dijo que Milei no había estado a la altura y defendió que la respuesta española era proporcional a los insultos y al ataque a las instituciones. Milei siguió criticándolo, lo llamó «cobarde», dijo que Sánchez aplicaba un modelo parecido al de Nicolás Maduro y reiteró que no pensaba disculparse.
La cumbre se celebró en Madrid los días 4 y 5 de noviembre y reunió a representantes de 22 países de Europa y América Latina. Diez estuvieron representados por sus máximos dirigentes, tres por vicepresidentes y el resto por sus ministros de Exteriores. Entre los asistentes figuraron, además de Sánchez y Milei, los presidentes de Chile, José Antonio Kast; Bolivia, Rodrigo Paz; Guatemala, Bernardo Arévalo, y República Dominicana, Luis Abinader, así como el secretario general de la ONU, António Guterres, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. No acudieron los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y México, Claudia Sheinbaum. La agenda incluyó la inteligencia artificial, la movilidad académica, el medioambiente y la respuesta a los desastres naturales, con el objetivo de reforzar la cooperación política y económica iberoamericana.
Milei llegó el miércoles a Madrid y fue recibido por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, con quien mantuvo un breve intercambio protocolario. En el saludo oficial con los jefes de delegación, el mandatario argentino estrechó la mano de Felipe VI entre sonrisas y palabras, mientras que con Sánchez el gesto fue más corto y distante. El presidente del Gobierno lo esperó con las manos a la espalda y le tendió la mano sin hablar. También participaron en el recibimiento el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, y el rey.
El argentino se ausentó de la ceremonia inaugural del miércoles en el Teatro Real y de la cena ofrecida por los reyes en el Palacio Real, pero asistió a la sesión de trabajo del jueves y se reunió con el líder de Vox, Santiago Abascal. Este publicó una fotografía del encuentro y escribió: «Esta noche me he reunido con mi amigo y aliado Javier Milei».
La Casa Rosada se quejó de que Felipe VI no recibiera a Milei durante su estancia. La diplomacia argentina había solicitado una audiencia con el monarca a través de Exteriores, pero la petición no se tramitó. La respuesta española fue que, si el presidente argentino quería reunirse con el rey, debía mantener también un encuentro con Sánchez.
En la sesión plenaria, Sánchez defendió el diálogo, la cooperación y la paz, y llamó a no resignarse a un mundo dividido. Sin aludir directamente a Milei, sostuvo que «el mayor riesgo para Iberoamérica no es pensar diferente, es dejar de pensar en grande». El presidente español dijo después que había agradecido a su homólogo el esfuerzo por acudir a Madrid y, preguntado por sus críticas, afirmó que el insulto no forma parte de su manera de entender la política. Añadió que los presidentes deben unir, especialmente en cumbres multilaterales, y no confrontar entre Estados. No aclaró si había hablado con Milei aparte del saludo.
Milei defendió el liberalismo económico, la propiedad privada y la limitación del Estado, y equiparó el socialismo con el fascismo. Para ello citó al escritor Salvador de Madariaga, aunque la referencia original de este era al comunismo, no al fascismo. El mandatario argentino sostuvo que ambas ideologías concentran el control de las decisiones individuales y acusó a socialistas y fascistas de compartir el rechazo al libre mercado, la intervención estatal, las nacionalizaciones y el control de los medios. También afirmó que esas ideas siguen presentes en agendas que se denominan progresistas y avanzan en Europa. No mencionó directamente a Sánchez.
La visita anterior de Milei a España había sido el 21 de octubre, cuando, en un desayuno informativo en el Casino de Madrid, llamó a Sánchez «impresentable dictador», «delincuente» y «ladrón», e insinuó que reunirse con él exigiría ir «con los bolsillos cosidos». También defendió que había que «echar a los socialistas a patadas» y atribuyó las políticas socialistas a las ansias de poder. En aquella visita no se reunió con Sánchez ni con Alberto Núñez Feijóo, pero sí con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, con quien se abrazó. Tampoco coincidió presencialmente con Abascal.
Tras aquellos ataques, Sánchez difundió en redes sociales el lema «Soy zurdo y a mucha honra», en alusión al uso despectivo que Milei hace del término para referirse a la izquierda. Después publicó una fotografía suya escuchando «Fanático», de la cantante argentina Lali, una canción compuesta contra el presidente argentino.
El enfrentamiento entre ambos dirigentes se remonta a mayo de 2024. Después de que el entonces ministro Óscar Puente sugiriera que Milei había ingerido sustancias, la oficina del presidente argentino lanzó ataques contra Sánchez y aludió a acusaciones de corrupción sobre su esposa, Begoña Gómez. El 19 de mayo, en un acto de Vox en Madrid, Milei llamó indirectamente «calaña» al presidente español y calificó de «corrupta» a Gómez. El Gobierno español exigió una rectificación pública y, al no recibirla, llamó a consultas a su embajadora en Buenos Aires y posteriormente la retiró. Sánchez dijo que Milei no había estado a la altura y defendió que la respuesta española era proporcional a los insultos y al ataque a las instituciones. Milei siguió criticándolo, lo llamó «cobarde», dijo que Sánchez aplicaba un modelo parecido al de Nicolás Maduro y reiteró que no pensaba disculparse.
La cumbre se celebró en Madrid los días 4 y 5 de noviembre y reunió a representantes de 22 países de Europa y América Latina. Diez estuvieron representados por sus máximos dirigentes, tres por vicepresidentes y el resto por sus ministros de Exteriores. Entre los asistentes figuraron, además de Sánchez y Milei, los presidentes de Chile, José Antonio Kast; Bolivia, Rodrigo Paz; Guatemala, Bernardo Arévalo, y República Dominicana, Luis Abinader, así como el secretario general de la ONU, António Guterres, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. No acudieron los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y México, Claudia Sheinbaum. La agenda incluyó la inteligencia artificial, la movilidad académica, el medioambiente y la respuesta a los desastres naturales, con el objetivo de reforzar la cooperación política y económica iberoamericana.
Cómo ha evolucionado esta historia
4 capítulos, del más antiguo al más reciente.
- Abascal y Milei se reúnen en Madrid tras ausencias previas en la Cumbre Iberoamericana
5 medios
- · un día despuésJavier Milei ausente en Cumbre Iberoamericana tras no lograr reunión con Felipe VI
6 medios
- · un día despuésSantiago Abascal acudirá el lunes a ‘La Revuelta’ en plena precampaña electoral
3 medios
Sánchez y Milei se saludan con frialdad y exponen sus posiciones ideológicas en Madridestás aquí
8 medios