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Seis muertos en un tiroteo en Cracovia y tres cadáveres en casa del detenido

El sospechoso, un polaco de 24 años, fue hospitalizado tras enfrentarse a la Policía; las autoridades investigan el móvil y la posible influencia de la ideología de extrema derecha.

Publicado: 8 de noviembre de 2026, 07:38

Un hombre abrió fuego este sábado desde un coche en la plaza del Mercado de Cracovia, en el sur de Polonia, y mató a seis personas. Otras 16 resultaron heridas en el ataque, entre ellas agentes de policía. El sospechoso, un ciudadano polaco de 24 años, fue detenido tras resultar herido en un enfrentamiento con los agentes y permanece hospitalizado bajo custodia.

Horas después, la Policía encontró los cuerpos de dos mujeres y un hombre en la vivienda del detenido en Ostrowiec Świętokrzyski, a unos 200 kilómetros de Cracovia. El primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó que probablemente eran familiares directos del sospechoso. Informaciones no oficiales apuntan a que podrían ser sus padres y su hermana, pero las autoridades no han confirmado su identidad.

El ataque comenzó alrededor de las 15.00 horas, cuando el conductor de un Subaru oscuro entró en la plaza peatonal y disparó indiscriminadamente cerca de la iglesia de Santa María, en una zona frecuentada por turistas y paseantes. Los fallecidos son cuatro mujeres y dos hombres. Según el jefe de la Policía, Marek Boroń, entre los identificados hay tres mujeres polacas y un ciudadano británico; las otras dos víctimas aún no habían sido identificadas.

Entre los heridos había cinco extranjeros, incluida una ciudadana portuguesa cuya hospitalización confirmó el Ministerio de Exteriores de Portugal. El gobernador de Pequeña Polonia, Krzysztof Jan Klczar, informó de que 12 de los 16 heridos habían sido clasificados en la categoría de máxima urgencia y estaban en peligro de muerte. Una de las seis víctimas falleció en el hospital.

El hombre también disparó contra un tranvía de la línea 1 y rompió el cristal de la cabina del conductor, sin causar heridas a sus ocupantes. Los disparos provocaron el pánico y numerosas personas se refugiaron en locales y edificios próximos. La zona quedó acordonada y los servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo, con un helicóptero medicalizado.

Según Boroń, los primeros agentes armados llegaron tres minutos después del aviso. El sospechoso huyó en coche, perseguido por la Policía, hasta chocar contra un vehículo blanco. Bajó del automóvil e intercambió disparos con los agentes, que lo redujeron. Al menos dos policías resultaron heridos: uno recibió un disparo y otro tres y se encontraba muy grave. El detenido ha sido sometido a varias operaciones.

La Policía descartó que estuviera buscando a un segundo atacante y desmintió que hubiera muerto un agente. Las primeras pesquisas apuntan a que el detenido actuó solo.

El sospechoso vestía ropa táctica de estilo militar, casco, pasamontañas y chaleco antibalas, y llevaba una cámara para grabar sus acciones. Utilizó un fusil semiautomático AR-15; en el coche se encontraron otras armas, abundante munición, una mochila militar y una bayoneta. Según la Policía, tenía licencia de armas, carecía de antecedentes policiales y el fusil estaba registrado legalmente a su nombre. El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, aseguró que nunca había tenido relación con el Ejército polaco.

Interior también investiga si algunas armas pudieron proceder del domicilio familiar. El ministro Marcin Kierwiński explicó que el padre del sospechoso tenía varias armas registradas, aunque consideró prematuro extraer conclusiones.

Kierwiński afirmó que las primeras pesquisas apuntaban a una fascinación del detenido por la ideología de extrema derecha, una hipótesis que debía verificarse. Las autoridades no han establecido por ahora el motivo del ataque. La Fiscalía, la Policía y los servicios de seguridad investigan las circunstancias y recogen pruebas.

Tusk calificó el ataque de terrorismo, trasladó sus condolencias a las familias y pidió a los partidos que no utilizaran la tragedia políticamente. El presidente polaco, Karol Nawrocki, expresó su preocupación y su solidaridad con las víctimas. El primer ministro anunció luto nacional para el lunes y el martes, mientras que el alcalde de Cracovia, Łukasz Gibała, decretó luto en la ciudad hasta el miércoles.

El Gobierno español condenó el ataque y expresó su solidaridad con Polonia. El presidente Pedro Sánchez trasladó sus condolencias y deseó una pronta recuperación a los heridos. También expresaron su apoyo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

El ataque se produce después de que en octubre se registraran tres agresiones en centros educativos de la región polaca de Mazovia en apenas cuatro días, con un trabajador escolar muerto y al menos 14 heridos. Algunos detenidos estaban vinculados a entornos ultraderechistas, aunque se desconoce si el tiroteo de Cracovia está relacionado con ese tipo de conductas y procesos de radicalización. En 2026, Polonia superó el millón de armas de fuego en posesión legal de particulares.