InternacionalContrastada con 3 fuentes
Progresista 46.3%Conservador 53.7%

Trump declara monumentos nacionales el Despacho Oval y la Sala del Gabinete

La proclamación encomienda su gestión al Departamento del Interior, aunque permite cambios decorativos y operativos que no perjudiquen sustancialmente su estructura histórica o su carácter arquitectónico.

Publicado: 6 de noviembre de 2026, 15:46

Donald Trump firmó el jueves 5 de noviembre una proclamación para declarar monumentos nacionales el Despacho Oval y la Sala del Gabinete de la Casa Blanca. El presidente presentó la medida como un mecanismo para preservar ambos espacios y afirmó que no se podrán retirar, destruir, alterar ni tocar. La proclamación, sin embargo, permite redecorar y cambiar el mobiliario, además de realizar ajustes habituales por motivos operativos o de seguridad, siempre que no perjudiquen sustancialmente la estructura histórica o el carácter arquitectónico de las dependencias. Tampoco impide que un futuro presidente revoque la designación.

El decreto, denominado Monumento Nacional del Despacho Oval, incluye el despacho presidencial —la sala 110—, las salas 106 y 108 del Despacho Oval Exterior y la Sala del Gabinete, identificada como sala 105, todas en el Ala Oeste. La proclamación invoca el artículo 320301 del título 54 del Código de Estados Unidos, conocido como Ley de Antigüedades, que permite al presidente declarar monumentos nacionales en terrenos bajo control federal. Aunque el parque presidencial ya está reconocido como Hito Histórico Nacional, el documento justifica una protección específica para estas salas por su relevancia histórica y su papel en la vida pública del país.

La administración técnica corresponderá al Departamento del Interior a través del Servicio de Parques Nacionales. La proclamación ordena elaborar y aplicar un plan de gestión en consulta con la Oficina de Administración de la Casa Blanca y otros organismos del Ejecutivo, así como coordinarse con el Comité para la Preservación de la Casa Blanca. Las propuestas para alterar o demoler sustancialmente elementos esenciales deberán contar con documentación previa y una evaluación de alternativas. El texto también establece que los límites fijados son el área mínima compatible con la protección y gestión adecuadas de los objetos incluidos, y mantiene la autoridad del Congreso sobre las propiedades públicas y las excepciones legales ordinarias aplicables a la sede del Gobierno.

Trump sostuvo que cualquier cambio importante tendría que someterse al Congreso, pero ese requisito no aparece expresamente en la proclamación. El documento tampoco impide que otro presidente cambie la decoración ni que deje sin efecto la designación. Trump ha revocado anteriormente declaraciones de monumentos nacionales realizadas por sus predecesores.

El texto recuerda los antecedentes arquitectónicos del despacho: la forma oval se incorporó por primera vez al Ala Oeste en 1909, durante la presidencia de William Howard Taft, y el espacio adoptó su ubicación actual y su configuración moderna en la década de 1930, bajo Franklin D. Roosevelt. Desde allí, distintos presidentes han tomado decisiones de alcance nacional e internacional y recibido a jefes de Estado.

La firma se produjo después de que los demócratas obtuvieran victorias importantes en las elecciones de medio mandato del martes, en las que los republicanos sufrieron derrotas. Trump reapareció en público el miércoles para mostrar los avances de la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca y presenciar la instalación de su última viga. Agradeció el trabajo de los operarios y dijo que el espacio sería «no solo el más grande, sino el salón de baile más bonito». La iniciativa sigue a la demolición del Ala Este, ordenada por Trump para abrir paso al proyecto. El lunes, el presidente también visitó la piscina reflectante del Monumento a Lincoln para hablar de su renovación.

Durante el acto de la proclamación, una gorra roja con la palabra «VETO» estaba sobre el escritorio Resolute. En la campaña, la oposición había criticado a Trump por centrarse en sus reformas en Washington en lugar de atender, a su juicio, las preocupaciones de los ciudadanos. El presidente defendió sus obras alegando que la Casa Blanca es un símbolo de Estados Unidos y debe estar «perfecta».

Desde su regreso al cargo, Trump ha añadido elementos dorados, estatuillas, retratos de estadounidenses ilustres que estaban guardados y una copia de la Declaración de Independencia al Despacho Oval. Trump explicó que los nuevos candelabros de la Sala del Gabinete se instalaron para mejorar la iluminación; según AP, también se añadieron apliques y marcos dorados en la oficina presidencial.

La proclamación coincide con los preparativos de los demócratas para intensificar el escrutinio sobre la gestión presidencial y con demandas judiciales que cuestionan la legalidad de algunos proyectos de remodelación en Washington por haberse ejecutado presuntamente sin las autorizaciones correspondientes. El jueves, el senador demócrata por Connecticut Richard Blumenthal, principal representante de su partido en el Subcomité Permanente de Investigaciones del Comité de Seguridad Nacional, envió cartas a conocidos donantes del salón de baile para pedirles información y advertir de posibles medidas adicionales si no colaboran. Trump no precisó qué amenaza futura pretende evitar con la proclamación.