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Trump exhibe una gorra con «veto» mientras firma una proclamación sobre el Despacho Oval
La nueva mayoría demócrata contará con unos 250 escaños en la Cámara y 54 en el Senado desde enero.
Publicado: 6 de noviembre de 2026, 07:44
Donald Trump exhibió este jueves una gorra roja con la palabra «veto» sobre el Resolute Desk del Despacho Oval mientras firmaba una proclamación destinada a proteger el diseño actual de esa estancia y del Salón del Gabinete frente a futuras reformas. Fue su primera acción oficial después de que los republicanos sufrieran una derrota en las elecciones legislativas del martes. El presidente ya había anticipado el gesto en una fotografía publicada en sus redes sociales la noche electoral.
La prenda, del estilo de las que Trump ha utilizado en sus campañas con su nombre o el logotipo de MAGA, refuerza su advertencia ante el nuevo periodo legislativo. Antes del cierre de las urnas, el mandatario había resumido su capacidad para bloquear leyes aprobadas por el Congreso como un «poder supremo», en referencia a su facultad de veto.
Trump explicó que la proclamación convierte el Despacho Oval y el Salón del Gabinete en monumento nacional, de modo que cualquier cambio de fondo necesitaría la aprobación del Congreso. Sin embargo, la medida no es jurídicamente definitiva: el propio presidente ha revocado en el pasado designaciones de monumentos nacionales mediante proclamaciones similares. No detalló qué amenaza concreta pretendía evitar, aunque sugirió que la oficina podría correr riesgos en el futuro. Dijo que, si alguien intentara derribar sus paredes, regresaría para impedirlo, y describió el Despacho Oval como un símbolo, al igual que la Casa Blanca.
Las proyecciones sitúan a los demócratas en torno a los 250 escaños de la Cámara de Representantes, frente a menos de 180 para los republicanos; en el Senado obtuvieron 54 de los 100 asientos. La nueva mayoría podrá bloquear buena parte de la agenda legislativa de Trump e impulsar investigaciones sobre su Administración a partir de enero, cuando asuma sus funciones el nuevo Congreso. El presidente ha advertido de que recurrirá al veto para frenar las iniciativas que apruebe el Congreso.
Trump pidió durante la campaña a sus seguidores que votaran pensando en él, pero después se distanció del resultado alegando que su nombre no figuraba en las papeletas. Las encuestas señalaron el coste de la vida —en particular, el precio de la gasolina— y el rechazo a la guerra de Irán entre los factores que influyeron en el voto.
Desde su regreso al cargo, Trump ha introducido cambios de diseño en distintas estancias de la Casa Blanca, como la incorporación de retratos, una copia de la Declaración de Independencia y acabados dorados en el Despacho Oval. También afronta varias demandas que sostienen que sus proyectos de remodelación en Washington se llevaron a cabo sin las autorizaciones necesarias.
La firma de la proclamación fue la tercera ocasión de esa semana en que convocó a la prensa para hablar de obras personales en la capital. El miércoles, un día después de las derrotas republicanas en comicios clave en todo el país, reunió a periodistas para firmar la última viga de la estructura en construcción de su salón de baile. El lunes había acudido al estanque reflectante del Lincoln Memorial para hablar de la renovación del monumento.
Este jueves, el senador demócrata por Connecticut Richard Blumenthal, principal demócrata del Subcomité Permanente de Investigaciones del Comité de Seguridad Nacional del Senado, envió cartas a donantes del salón de baile en las que les exigió que entregaran información o se enfrentaran a «medidas alternativas para obtener el cumplimiento».
La prenda, del estilo de las que Trump ha utilizado en sus campañas con su nombre o el logotipo de MAGA, refuerza su advertencia ante el nuevo periodo legislativo. Antes del cierre de las urnas, el mandatario había resumido su capacidad para bloquear leyes aprobadas por el Congreso como un «poder supremo», en referencia a su facultad de veto.
Trump explicó que la proclamación convierte el Despacho Oval y el Salón del Gabinete en monumento nacional, de modo que cualquier cambio de fondo necesitaría la aprobación del Congreso. Sin embargo, la medida no es jurídicamente definitiva: el propio presidente ha revocado en el pasado designaciones de monumentos nacionales mediante proclamaciones similares. No detalló qué amenaza concreta pretendía evitar, aunque sugirió que la oficina podría correr riesgos en el futuro. Dijo que, si alguien intentara derribar sus paredes, regresaría para impedirlo, y describió el Despacho Oval como un símbolo, al igual que la Casa Blanca.
Las proyecciones sitúan a los demócratas en torno a los 250 escaños de la Cámara de Representantes, frente a menos de 180 para los republicanos; en el Senado obtuvieron 54 de los 100 asientos. La nueva mayoría podrá bloquear buena parte de la agenda legislativa de Trump e impulsar investigaciones sobre su Administración a partir de enero, cuando asuma sus funciones el nuevo Congreso. El presidente ha advertido de que recurrirá al veto para frenar las iniciativas que apruebe el Congreso.
Trump pidió durante la campaña a sus seguidores que votaran pensando en él, pero después se distanció del resultado alegando que su nombre no figuraba en las papeletas. Las encuestas señalaron el coste de la vida —en particular, el precio de la gasolina— y el rechazo a la guerra de Irán entre los factores que influyeron en el voto.
Desde su regreso al cargo, Trump ha introducido cambios de diseño en distintas estancias de la Casa Blanca, como la incorporación de retratos, una copia de la Declaración de Independencia y acabados dorados en el Despacho Oval. También afronta varias demandas que sostienen que sus proyectos de remodelación en Washington se llevaron a cabo sin las autorizaciones necesarias.
La firma de la proclamación fue la tercera ocasión de esa semana en que convocó a la prensa para hablar de obras personales en la capital. El miércoles, un día después de las derrotas republicanas en comicios clave en todo el país, reunió a periodistas para firmar la última viga de la estructura en construcción de su salón de baile. El lunes había acudido al estanque reflectante del Lincoln Memorial para hablar de la renovación del monumento.
Este jueves, el senador demócrata por Connecticut Richard Blumenthal, principal demócrata del Subcomité Permanente de Investigaciones del Comité de Seguridad Nacional del Senado, envió cartas a donantes del salón de baile en las que les exigió que entregaran información o se enfrentaran a «medidas alternativas para obtener el cumplimiento».