EconomíaContrastada con 3 fuentes
Progresista 47%Conservador 53%
Wall Street se desploma tras la victoria demócrata y golpea a las tecnológicas
El Nasdaq Composite perdió un 5,5% y los inversores temen que nuevas restricciones frenen la expansión de los centros de datos.
Publicado: 6 de noviembre de 2026, 07:53
Wall Street sufrió este jueves una fuerte caída que borró las ganancias de la sesión anterior, posterior a la amplia victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos. El Nasdaq Composite cerró con un descenso del 5,5%, en los 24.315 puntos, mientras que el Dow Jones perdió un 3,4% y el S&P 500, un 4,4%. El Nasdaq 100 llegó a caer hasta un 6% en la apertura. En Europa, los principales índices habían prolongado las subidas del miércoles, pero el giro bajista estadounidense enfrió el optimismo; el Ibex 35 acabó con un avance de entre el 0,5% y el 0,6%, después de haber firmado la víspera su mejor sesión desde abril.
Las pérdidas se concentraron en empresas de semiconductores, inteligencia artificial y centros de datos, ante el temor de que la nueva mayoría demócrata en el Congreso y los resultados electorales estatales impulsen medidas que limiten esos proyectos. El índice de semiconductores de Filadelfia retrocedió un 11,4%. Nvidia bajó un 8,8% al cierre, tras llegar a ceder más de un 9%; AMD perdió un 17,4%, Intel un 10,6%, Marvell Technology un 16,8%, Micron un 12,83%, Arm un 11% y SanDisk un 16%. Qualcomm cayó entre un 9% y un 9,7%; la compañía había previsto ventas de chips para teléfonos en el cuarto trimestre inferiores a las expectativas, en un contexto de demanda débil y menores ingresos asociados a Apple, cuyas acciones cedieron un 1,5%.
Tesla llegó a perder más de un 10% al comienzo de la sesión y llegó a caer un 12%; otra referencia situó su retroceso por encima del 9%. SpaceX cedía un 8%. Ambas forman parte del grupo empresarial de Elon Musk, que asesoró brevemente a Donald Trump y dirigió el Departamento de Eficiencia Gubernamental. También bajaron Meta, entre un 4% y un 5,7%; Amazon, entre un 2,1% y un 4,3%, y Alphabet, entre un 1,9% y un 3%. Las empresas vinculadas a la infraestructura informática también retrocedieron: IREN, Hut 8 y Applied Digital perdían entre un 6% y un 16%, mientras que CoreWeave bajó un 10,22% y Nebius Group, un 15%.
La preocupación se centra en posibles moratorias a nuevos centros de datos y en una legislación más restrictiva. La gobernadora electa de Texas, Gina Hinojosa, ha defendido una moratoria y la eliminación de subvenciones y ventajas fiscales para sus promotores. Texas concentra aproximadamente el 30% de los desarrollos previstos hasta 2028. También podrían influir las victorias de Amy Acton en Ohio y Keisha Lance Bottoms en Georgia. Varios legisladores demócratas han expresado su oposición a la expansión de los centros de datos, mientras los consumidores se enfrentan cada vez más a facturas eléctricas más caras.
El desarrollo de estas instalaciones representa alrededor del 12% de la inversión no residencial estadounidense. Analistas de Banca March consideran que frenar esa inversión sería contraproducente y prevén que podría aumentar la regulación, los costes y las concesiones exigidas a los proyectos. Scope Ratings advierte, por su parte, de que las restricciones estatales frenarán el despliegue de la inversión en IA. La agencia también señala que el nuevo equilibrio institucional —con un Congreso de mayoría demócrata que limita el margen de maniobra de Trump, salvo en política comercial y exterior— eleva los riesgos fiscales y los asociados al techo de deuda. Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, indicó que el impulso de dos años de la Administración Trump al desarrollo de la IA podría perder fuerza y quedar sometido a mayor escrutinio.
Las dudas se suman a la preocupación de los últimos meses por el coste de financiar los centros de datos y las necesidades de captación de capital de las empresas. Goldman Sachs estima que los grandes proveedores de servicios en la nube necesitarían unos 300.000 millones de dólares anuales de ingresos por IA para alcanzar el umbral de rentabilidad de su inversión. El impacto de las oscilaciones es especialmente acusado en Estados Unidos por el peso de las grandes tecnológicas: una variación del 1% en Nvidia tiene más repercusión en el S&P 500 que la de casi cualquier otra compañía del país, según una estimación de la agencia AP.
En Europa, el índice tecnológico del Euro Stoxx 600 cayó un 3,2%, hasta su nivel más bajo en casi dos meses. Soitec perdió un 16,7%, Infineon un 8,5%, Aixtron un 9,8%, ASML un 6,6% y Siltronic un 12,3%. En España, Rovi avanzó un 8,31%, BBVA un 2,05%, Bankinter un 1,78%, Inditex un 1,69% y Repsol un 1,55%. Entre los valores señalados como bajistas figuraron Indra (-3,94%), Merlin Properties (-3,67%), Acerinox (-2,09%) y Sacyr (-2,08%); la cifra publicada para ACS fue del 3,03% con signo positivo, aunque aparecía en esa relación. Merlin y ACS están vinculadas directamente a la construcción de centros de datos.
En Asia, el Kospi surcoreano cerró la sesión con una variación del 5,3%, con descensos superiores al 7% para Samsung Electronics y SK Hynix. En otras referencias de la jornada, el petróleo subió ante las dudas sobre una posible negociación de Washington con Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio: el Brent cotizó a 98,47 dólares por barril para entrega en enero, un 4,1% más, y el WTI a 90,72 dólares para entrega en diciembre, un 3% más. Los operadores también valoraron datos que situaron los anuncios de despidos de octubre en su nivel más bajo desde 2023 y aguardaban el informe de empleo estadounidense previsto para el viernes. Daniel Siluk, analista de Janus Henderson, señaló que el encarecimiento de la energía está impulsando la inflación, aunque todavía hay pruebas limitadas de que se traslade de forma sostenida a los salarios y otros precios; añadió que las facturas energéticas, las hipotecas elevadas y el endurecimiento financiero presionan el poder adquisitivo, lo que debería terminar moderando la demanda.
Las pérdidas se concentraron en empresas de semiconductores, inteligencia artificial y centros de datos, ante el temor de que la nueva mayoría demócrata en el Congreso y los resultados electorales estatales impulsen medidas que limiten esos proyectos. El índice de semiconductores de Filadelfia retrocedió un 11,4%. Nvidia bajó un 8,8% al cierre, tras llegar a ceder más de un 9%; AMD perdió un 17,4%, Intel un 10,6%, Marvell Technology un 16,8%, Micron un 12,83%, Arm un 11% y SanDisk un 16%. Qualcomm cayó entre un 9% y un 9,7%; la compañía había previsto ventas de chips para teléfonos en el cuarto trimestre inferiores a las expectativas, en un contexto de demanda débil y menores ingresos asociados a Apple, cuyas acciones cedieron un 1,5%.
Tesla llegó a perder más de un 10% al comienzo de la sesión y llegó a caer un 12%; otra referencia situó su retroceso por encima del 9%. SpaceX cedía un 8%. Ambas forman parte del grupo empresarial de Elon Musk, que asesoró brevemente a Donald Trump y dirigió el Departamento de Eficiencia Gubernamental. También bajaron Meta, entre un 4% y un 5,7%; Amazon, entre un 2,1% y un 4,3%, y Alphabet, entre un 1,9% y un 3%. Las empresas vinculadas a la infraestructura informática también retrocedieron: IREN, Hut 8 y Applied Digital perdían entre un 6% y un 16%, mientras que CoreWeave bajó un 10,22% y Nebius Group, un 15%.
La preocupación se centra en posibles moratorias a nuevos centros de datos y en una legislación más restrictiva. La gobernadora electa de Texas, Gina Hinojosa, ha defendido una moratoria y la eliminación de subvenciones y ventajas fiscales para sus promotores. Texas concentra aproximadamente el 30% de los desarrollos previstos hasta 2028. También podrían influir las victorias de Amy Acton en Ohio y Keisha Lance Bottoms en Georgia. Varios legisladores demócratas han expresado su oposición a la expansión de los centros de datos, mientras los consumidores se enfrentan cada vez más a facturas eléctricas más caras.
El desarrollo de estas instalaciones representa alrededor del 12% de la inversión no residencial estadounidense. Analistas de Banca March consideran que frenar esa inversión sería contraproducente y prevén que podría aumentar la regulación, los costes y las concesiones exigidas a los proyectos. Scope Ratings advierte, por su parte, de que las restricciones estatales frenarán el despliegue de la inversión en IA. La agencia también señala que el nuevo equilibrio institucional —con un Congreso de mayoría demócrata que limita el margen de maniobra de Trump, salvo en política comercial y exterior— eleva los riesgos fiscales y los asociados al techo de deuda. Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, indicó que el impulso de dos años de la Administración Trump al desarrollo de la IA podría perder fuerza y quedar sometido a mayor escrutinio.
Las dudas se suman a la preocupación de los últimos meses por el coste de financiar los centros de datos y las necesidades de captación de capital de las empresas. Goldman Sachs estima que los grandes proveedores de servicios en la nube necesitarían unos 300.000 millones de dólares anuales de ingresos por IA para alcanzar el umbral de rentabilidad de su inversión. El impacto de las oscilaciones es especialmente acusado en Estados Unidos por el peso de las grandes tecnológicas: una variación del 1% en Nvidia tiene más repercusión en el S&P 500 que la de casi cualquier otra compañía del país, según una estimación de la agencia AP.
En Europa, el índice tecnológico del Euro Stoxx 600 cayó un 3,2%, hasta su nivel más bajo en casi dos meses. Soitec perdió un 16,7%, Infineon un 8,5%, Aixtron un 9,8%, ASML un 6,6% y Siltronic un 12,3%. En España, Rovi avanzó un 8,31%, BBVA un 2,05%, Bankinter un 1,78%, Inditex un 1,69% y Repsol un 1,55%. Entre los valores señalados como bajistas figuraron Indra (-3,94%), Merlin Properties (-3,67%), Acerinox (-2,09%) y Sacyr (-2,08%); la cifra publicada para ACS fue del 3,03% con signo positivo, aunque aparecía en esa relación. Merlin y ACS están vinculadas directamente a la construcción de centros de datos.
En Asia, el Kospi surcoreano cerró la sesión con una variación del 5,3%, con descensos superiores al 7% para Samsung Electronics y SK Hynix. En otras referencias de la jornada, el petróleo subió ante las dudas sobre una posible negociación de Washington con Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio: el Brent cotizó a 98,47 dólares por barril para entrega en enero, un 4,1% más, y el WTI a 90,72 dólares para entrega en diciembre, un 3% más. Los operadores también valoraron datos que situaron los anuncios de despidos de octubre en su nivel más bajo desde 2023 y aguardaban el informe de empleo estadounidense previsto para el viernes. Daniel Siluk, analista de Janus Henderson, señaló que el encarecimiento de la energía está impulsando la inflación, aunque todavía hay pruebas limitadas de que se traslade de forma sostenida a los salarios y otros precios; añadió que las facturas energéticas, las hipotecas elevadas y el endurecimiento financiero presionan el poder adquisitivo, lo que debería terminar moderando la demanda.